El nivel de alcohol en la sangre adquirido en Año Nuevo disminuye y comenzamos a pensar otra vez. Y porque somos este pueblo simpático y chiquitito y jamás hemos ganado nada importante, recordamos diez situaciones, de esas que con orgullo podemos decir que "sólo pasa en Chile".
- La colusión de las farmacias. ¿Nunca les pareció sospechoso que pidieran el R.U.T para comprar? Uno creía en el código ético del cuerpo farmacéutico y médico del país, pero, nos metieron el dedo en la boca a todos, como es costumbre. Ahora que no es secreto, cuando voy a comprar y decido dar mi R.U.T (porque el descuento viene bien) el tipo ya no siente vergüenza de mencionar que con ese dato sabe mi isapre, sabe de mi familia y de todas nuestras enfermedades. Pero, el 5% de descuento lo vale. A nosotros en el equipo nos pueden registrar cuánto quieran.
- Chile va a Sudáfrica. No todo es lamentos: ahora todos los rostros televisivos ganarán más gracias a los programas especiales. Y nosotros seremos un poquito más felices gracias a ellos.
- Pablito Mackenna y Javierita Díaz de Valdés se separan. Y nosotros ya no creemos en el amor, de verdad que no.
- El descubrimiento de Arenita. Comprendemos que tenga asuntos adolescentes impostergables (como ponciar y tirarse de los balcones) y le damos las gracias por su honestidad. Le pedimos perdón si nuestra idolatría por ella la ha abrumado. Pero, Arenita, por favor, no reniegues de lo que eres.
- La Nana. Sebastián Silva nos sorprende con este homenaje a su nana (apostamos porque eso es en realidad) y crea un nuevo pensamiento: las nanas también son personas. Una reconciliación de clases que llegará hasta que pidan un aumento.
- Dónde está Elisa. Nos encantaba que Sigrid Alegría tratará eternamente de "usted" a Álvaro Rudolphy, aún después de haberse encamado hasta el cansancio.
- Twitter. Nos cambió la vida y nos mejoró el pelo: ahora podemos hablar con gente que jamás conoceremos y leemos la ineptitud de ellos mismos (la "galactea" de Piñera, por ejemplo).
- El Festival de Viña 2009. Felipe Camiroaga y Soledad Onetto. Al menos ya no tenemos a Sergio Lagos. Pero, siempre extrañaremos a Antonio y gritaremos como Candy: "¡Aaaaaanthony!".
- MEO. Porque él es súper progresista y vino a cambiar la política del país. Y es marido de la Karen, que es lo más importante. Y es hijo de Enríquez y de Ominami a la vez. Y, recalcando sus dos apellidos, nos pide que miremos al futuro.
- Elecciones 2009. Los Sabat se llevan nuestros aplausos por pensar en el futuro de esa pobre niña de amarillo patito. Hacemos mención honrosa al detenido por sacarle una foto a su voto y a la caja sin ranura para depositar los votos en el norte. Los candidatos a la presidencia no nos importan.
Sí. Nosotros vemos harta tele y no lo negamos.
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